Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Just a Blazer...

Una versión contemporánea del Blue Blazer original de Jerry Thomas

Para muchos bartenders, la mera idea de prender fuego a una bebida evoca recuerdos de banqueros con tirantes ventilándose Flaming Ferraris y Flaming Lamborghinis, experimentos con absenta de mediados de los años 90, o turistas rojos como cangrejos pidiendo una ronda tras otra de chupitos flameados en un infernal complejo turístico..

.

Por no mencionar las quemaduras de los labios, de la barra y, en contadas ocasiones, incluso estómagos abrasados y llamas en el aliento (Todo bartender aprende durante su formación básica que: ¡hay que apagar el chupito antes de beberlo!) Sin embargo, varios bartenders de lo más valientes están haciendo resurgir el Blazer (la categoría que Jerry Thomas creó al verter un chorro de whisky flameado entre dos tazas de metal hace casi siglo y medio) o, al menos, su nombre.
La nueva generación de bebidas flameadas usa el calor del alcohol en llamas para integrar nuevos ingredientes botánicos o frutas. En Doon (Londres), los empleados del bar flamean whisky escocés con tallos de brezos (la planta de los páramos escoceses) y controlan el resultado con zumo de manzana templado. En otro local que ya hemos hablado en otro post, Pintxo People, en Brighton (Inglaterra), el equipo de Jason Fendick flamea ron con frambuesas, moras y aceites de naranja para cocinar ligeramente la fruta y extraer su dulzor, o flamean brandy con granos de café, canela y peladura de limón.

Gold Blazer
Una versión contemporánea del Blue Blazer original de Jerry Thomas
2 cucharadas de miel templada
20 ml de agua hirviendo
80 ml de Johnnie Walker Gold Label
6 trozos de peladura de limón retorcida
Revolver el agua con la miel hasta que ésta se disuelva. Añadir el JW Gold y la peladura de limón, a continuación flamear la mezcla, revolverla y apagar la llama. Finalmente, colar sobre una copa de cognac y presentarlo encima de un vaso bajo lleno de agua caliente. Como siempre, se debe tener gran cuidado a la hora de combinar llamas con alcohol.
Asegúrese de que las llamas se apagan por completo antes de su consumo, tenga en cuenta que la copa puede estar caliente y que los derrames de bebidas flameadas pueden dañar la barra, además de lesionar a sus empleados y a sus clientes.