Henrique
Henrique Monteiro Medeiros es el barman jefe del Buddha Bar de São Paulo. Se formó como bartender de cócteles en la década de 1980 y desde entonces ha trabajado en varios de los mejores locales de la ciudad.

¿Qué le dio la idea de convertirse en bartender?
Lo primero que me llamó la atención fue los colores de los cócteles y las guarniciones y los adornos. Tenía curiosidad por saber cómo prepararlos, así que empecé a practicar, investigar y finalmente encontré una escuela donde aprender.

¿Cómo se avanza en su campo?
Desde mi primer curso, he investigado a fondo las bebidas alcohólicas y los vodkas. Me encanta ver programas de cocina para informarme de ingredientes nuevos que puedo aplicar al mundo del cóctel. También me encanta ver películas antiguas para ver bares antiguos: los bartenders a la antigua de la gran pantalla siempre me inspiran.

¿En qué tipo de bebidas está trabajando en este momento?
Estoy explorando la textura y trabajando con ingredientes sólidos y con hierbas. Me gusta mezclar conceptos clásicos y contemporáneos.

¿Cuál es el mejor cóctel que ha bebido y dónde?
En una playa de Ilhabela, en la costa de São Paulo, bebí una Caipirinha muy básica: tan sólo cachaça, lima y azúcar. Estaba tan bien hecha, fue inolvidable. Ha sido mi punto de referencia para la perfección desde entonces.

¿Qué beben los bartenders cuando salen por São Paulo?
¡Dry martinis!